Paso 1: Preparar la masa
En un tazón amplio, combina la Harina AMAZELVA con la sal y mezcla con los dedos. Añade la mantequilla en temperatura ambiente y frota con las yemas de los dedos hasta que la grasa quede distribuida en partículas pequeñas en la harina, similar a cuando se hace pasta brisa.
Vierte el agua tibia poco a poco, comenzando con ¾ de taza y añadiendo el resto según sea necesario. Amasa con las manos durante 2 a 3 minutos hasta obtener una masa suave y homogénea.
La masa para arepas de plátano debe ser más suave que la masa de maíz —se amasa menos y requiere menos agua porque la harina de plátano absorbe más rápido—. La masa está lista cuando no se pega en las palmas y no presenta grietas al doblarla.
Paso 2: Formar las arepas
Divide la masa en 6-8 porciones iguales (aproximadamente 50 g cada una).
Para arepas sin relleno: forma una bola y aplánala entre las palmas con movimientos rotatorios hasta un diámetro de 8-9 cm y un grosor de 1-1.5 cm.
Para arepas rellenas con queso: forma una bola, aplana un poco, coloca una cucharada de queso en el centro, cierra la masa alrededor del queso sellando bien los bordes, y luego aplana suavemente con las palmas hasta el grosor deseado. El queso debe quedar completamente encerrado.
Paso 3: Cocinar en plancha o sartén
Calienta una plancha de hierro, un comal o una sartén antiadherente a fuego medio-alto. Añade una cucharadita de aceite o mantequilla y distribúyela bien.
Cuando la grasa esté caliente pero sin humear, coloca las arepas y cocínalas durante 4-5 minutos sin moverlas. Levanta ligeramente con una espátula para verificar el dorado: debe estar entre dorado y levemente tostado.
Voltea con una espátula ancha y cocina otros 4-5 minutos del otro lado. Repite el proceso de 3 a 4 veces, volteando cada 4 minutos, hasta que ambas caras tengan un color dorado oscuro parejo y la arepa suene “hueca” al golpear su superficie con el nudillo.